Blefaroespasmos

Los blefaroespasmos ocurren cuando se produce una contracción de manera involuntaria en el músculo que se enucentra alrededor del ojo, llamado músculo orbicular. Por lo tanto, al no tener un control sobre el movimiento de los ojos, el principal síntoma del blefaroespasmo es el cierre involutario de estos y en algunos casos puede llegar incluso a afectar a la visión. A veces, puede estar acompañado también de movimientos involuntarios en la cabeza o cuello.

¿Cuáles son las causas de los blefaroespasmos?

Son muchos los factores que pueden desencadenar los temblores en el ojo a los que llamamos blefaroespasmos. Algunos estudios han comprobado que las mujeres y aquellas personas que superen los 50 años de edad están más predispuestos a sufrirlos. Entre alguna de las causas que provocan los blefaroespasmos encontramos:

– Estrés y ansiedad.

– Ojo seco.

– Alteraciones neurológicas funcionales en el sistema nervioso central.

– Exceso consumo de alcohol.

– Efectos secundarios causados por algunos medicamentos.

Sin embargo, existen algunos casos en los que no se puede determinar el origen concreto del blefaroespasmo.

 

Tratamientos

Para poder determinar un tratamiento concreto, es necesario consultar con un especialista para que pueda valorar el caso de forma personal e individual. Si está sufriendo algún síntoma, no dude en ponerse en contacto con nosotros para poder valorar su situación de manera profesional. 

Entre los tratamientos más usados para frenar los blefaroespasmos encontramos los tratamientos para lubricar la zona, los fármacos orales o incluso, la inyección de toxina botulínica. Con estas inyecciones conseguimos disminuir los impulsos de las terminaciones nerviosas a aquellos músculos situados alrededor de los ojos y que se ven afectados, calmando así los temblores. 

Sin embargo, en aquellos pacientes que no sea eficaz ni la toxina botulínica ni los fármacos, será necesario realizar una cirugía para acabar con los blefaroespasmos a la que llamamos miectomía del músculo orbicular. Esta cirugía consiste en eliminar parte del músculo del párpado superior, evitando así que los ojos se cierren de forma involutaria.

Tipos de blefaroespasmo

Podemos encontrar tres tipos diferentes de blefaroespasmos:

– En primer lugar, hablamos de espasmo palpebral menor cuando nos referimos a un ligero tic o en el ojo. Aunque no se puede determinar con exactitud su origen, suele estar relacionado con situaciones de estrés o falta de sueño. Este tipo de tics no suele requerir ninguna intervención, ya que por lo general desaparecen por si solos. 

– El blefaroespasmo benigno esencial es una alteración que normalmente aparece en los dos ojos y provoca el cierre involuntario de estos. Con el paso del tiempo, también pueden desencadenar movimientos involuntarios de cabeza, cuello o boca. Estos movimientos involuntarios pueden llegar a ser incapacitantes.

– En último lugar encontramos el espasmo hemifacial, el cual supone un trastorno, no una distonía y aparece en los músculos de un solo lado de la cara. En este caso, no solo se verían afectados los musculos que rodean el ojo, sino también los músculos faciales, normalmente aquellos que rodean la boca.