La mascarilla se ha convertido en parte de nuestra rutina diaria y en consecuencia está provocando cambios en nuestros hábitos, en algunos casos llega a tener algún efecto no deseado en nuestra piel, etc…

En los últimos meses hemos observado entre nuestros pacientes un aumento de ciertas molestias derivadas del uso de la mascarilla. Sois muchos pacientes los que habéis acudido a consulta por problemas derivados del uso de la mascarilla sanitaria, los más frecuentes han sido la aparición de orzuelos y molestias por sequedad ocular.

Ojo seco

No solamente es importante la cantidad de lágrima que producen nuestros ojos sino también la calidad de ésta. Una buena calidad lagrimal permitirá que nuestros ojos estén lubricados entre  parpadeo y parpadeo. Cuando la película lagrimal “se rompe” antes de que se produzca el siguiente parpadeo deja los ojos expuestos al ambiente lo cual provoca síndrome de ojo seco.

El síndrome de ojo seco con el uso de la mascarilla ha ido aumentando en este último año. A través de la parte superior de éstas (llamada chimenea) sale el aire que expulsamos durante la respiración. Aire que va directamente a nuestros ojos produciendo una mayor evaporación de la lágrima.

Ajustando bien la parte superior de nuestra mascarilla conseguiremos que el aire expulsado salga por los laterales y por la zona inferior. Se puede poner un esparadrapo hipoalergénico en aquellas mascarillas que no tienen ese “clip” que se adapta a la nariz.

Se recomienda utilizar lágrimas artificiales cuando hagamos un uso prolongado de la mascarilla por ejemplo, durante las horas de trabajo frente al ordenador, etc…

 

Si ajustamos bien la parte superior de la mascarilla expondremos menos a los ojos

Orzuelos

Los orzuelos son otro de los motivos de consulta que ha aumentado debido al uso de la mascarilla sanitaria. Aparecen como consecuencia de una inflamación de las glándulas sebáceas que hay dentro de los párpados. Los cambios de humedad producidos por la circulación del aire cerca de nuestro ojos provoca cambios en el pH de nuestros párpados favoreciendo la aparición de infecciones bacterianas tales como los orzuelos.

En cualquier farmacia se pueden adquirir productos de higiene para párpados (espumas limpiadoras de párpados, jabones de pH neutro, champú de bebé o toallitas limpiadoras) que van a mantener los párpados limpios reduciendo así problemas como blefaritis y orzuelos.

Con los ojos cerrados y movimientos circulares limpiamos el párpados y las pestañas

Para ampliar información sobre cualquier problema ocular que te pueda surgir por el uso de la mascarilla sanitaria no dudes en ponerte en contacto con nosotros llamando al 968 200 100 o rellenando una solicitud de contacto pinchando aquí.

¡Cuida la salud de tus ojos!

 

Los párpados son velos musculomembranosos que cubren nuestro globo ocular. Lo descubren para permitir la visión, y lo cubren para protegerlo contra los agentes exteriores.

Al abrir y cerrarlos ayudan a lubricar el ojo y a eliminar el polvo o las partículas externas que se colocan en las superficie del ojo.

Configuración externa de los párpados

Los párpados presentan dos caras, una anterior o cutánea y la otra posterior o mucosa y dos extremos (comisuras), uno interno y el otro externo. 

La cara mucosa de ambos párpados es cóncava y se amolda perfectamente a la superficie del globo.

Los bordes libres de ambos párpados, que se juntan cuando el ojo está cerrado, se dividen en dos porciones. La porción lagrimal carece de pestañas y en su espesor están contenidos los conductos lagrimales. En la porción ciliar se encuentran las pestañas. También se encuentran en esta porción, las glándulas sebáceas (Meibomio, Zeis) y las glándulas sudoríparas (Moll).

Algunas enfermedades de los párpados

Los párpados pueden infectarse, inflamarse o desarrollar cáncer, así como manifestar otro tipo de enfermedades. A continuación vamos a detallar algunas de las enfermedades más comunes y que causan más visitas al oftalmólogo:

1.- Blefaritis. Se trata de una inflamación crónica de los párpados, específicamente en el borde donde se encuentran los folículos de las pestañas.

Con este malestar se desarrolla una dermatitis seborreica, irritación, ardor y comezón, así como sequedad y descamación de la piel. Para reducir las molestias y aliviar esta enfermedad de los párpados se debe realizar una limpieza diaria en los bordes con productos especiales, así como la aplicación cremas antibióticas (prescritas previamente por tu especialista).

Imagen relacionada

blefaritis seborreica

2. Orzuelo. Protuberancia rojiza (tipo grano) que se genera por una infección bacteriana de las glándulas sebáceas, donde se encuentran las pestañas. Se puede registrar más de uno al mismo tiempo. La causa más frecuente de su aparición es una mala higiene palpebral, aunque también puede producirse por cambios hormonales o estrés.

Generalmente no es grave pero suele producir una sensación arenosa o irritante en el ojo, sensibilidad a la luz, lagrimeo e incluso en algunos casos dolor. Mientras no se resuelve el orzuelo debemos evitar el uso de lentes de contacto o maquillaje.

3. Chalazión. Protuberancia en el párpado, causada por un bloqueo de una pequeña glándula sebácea ubicada detrás de las pestañas. Normalmente se desarrolla después de un orzuelo interno.

Aunque es indolora, el párpado puede estar enrojecido, sensible, inflamado y caliente. Si el crecimiento continúa, se debe extirpar con cirugía o utilizar alguna inyección.

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Para prevenir este tipo de problemas es necesario tener una buena higiene y evitar tocar los ojos con las manos sucias.

Es importante ante cualquiera de estas situaciones consultar con un especialista sobre el tratamiento más adecuado a seguir según tu caso particular.

4. Ptosis palpebral. Es la caída del párpado superior. Surge, habitualmente, por una disfunción del músculo elevador, debido a causas degenerativas o congénitas.

Existen distintos tipos de ptosis y aunque no se puede prevenir sí se puede detectar fácilmente en fases iniciales. Incluso es posible actuar antes de que el campo visual quede afectado y de que el efecto antiestético que provoca sea muy pronunciado. Su corrección previene la tortícolis y dolor cervical asociados.

Resultado de imagen de ptosis palpebral

5. Entropion. El borde libre del párpado se invierte contra el globo ocular. La piel del margen palpebral y las pestañas rozan contra la córnea y la conjuntiva causando irritación y enrojecimiento pudiendo provocar erosiones en algunos casos.

La causa más frecuente de su aparición es la relajación de los tejidos debida al envejecimiento. También puede aparecer como resultado de una parálisis del nervio facial, traumatismos, cicatrices o cirugías. No se puede prevenir, pero puede detectarse a tiempo y corregirse.

6. Ectropion. En esta caso el borde libre del párpado se gira hacia afuera. Es más frecuente que el entropion y se debe a las mismas causas. Al igual que en el caso anterior, el ectropión no se puede prevenir pero sí puede corregirse.

Para mayor información puede solicitar una cita con nuestro especialista rellenando el formulario de contacto de nuestra clínica oftalmológica en Murcia.